leer a diario

En mis consultas hago lo posible por recordarles a los padres lo importante que es dar a sus hijos frecuentes oportunidades para practicar y desarrollar un segundo idioma. Entre las actividades que recomiendo, leer a diario tiene un lugar especial por los innumerables beneficios que brinda al desarrollo del lenguaje, pero muchos ignoran las maneras en que adicionalmente ayuda al aprendizaje de un segundo idioma. Aquí explico algunas:

  1. Eleva la motivación para aprender una segunda lengua desde los primeros meses de vida

Los niños pequeños desde antes de poder hablar pueden comunicarse con los adultos usando libros como intermediarios. Mientras les señalamos imágenes o leemos una historia, intercambiamos miradas y expresiones que comunican significados, intenciones y emociones; es así como ellos comienzan a interesarse por atender los sonidos del nuevo idioma.

  1. Previene interferencias entre dos lenguas que se aprenden simultáneamente

Aprender vocabulario y ejercitarlo frecuentemente brinda fluidez al hablar y previene que los niños “mezclen” dos idiomas. Si nos fijamos en las palabras que se usan a diario en la rutina familiar, es posible que no varíen mucho. Los niños que hablan dos idiomas deben aprender dos etiquetas (una para cada idioma) por cada concepto, es por ello que en ocasiones “toman prestadas” las palabras del idioma que usan con mayor frecuencia. Los libros ofrecen la oportunidad de aprender gran variedad de palabras y de mantenerlas disponibles en la memoria para reducir estas interferencias.

  1. Estimula el aprendizaje de estructuras gramaticales

No es casualidad que los niños pidan que se les lea un libro repetidas veces. La repetición ocasional les permite aprender las reglas de cada idioma, ya que al escuchar los mismos enunciados una y otra vez, van reconociendo y diferenciando los patrones que son las estructuras morfosintácticas de cada lengua (género y número, orden de las palabras, conjugación de los verbos).

  1. Brinda la oportunidad de convertir a los niños en lectores bilingües

El hecho de que los hijos puedan tener contacto con libros en un idioma diferente al que usan en la escuela, aumentará las probabilidades de aprender a leer y escribir en ese nuevo idioma. Esta ventaja les enseñará habilidades lingüísticas comparables o mayores a las de niños monolingües de su misma edad. Además, se convertirán en aprendices autodidactas del segundo idioma.

  1. Reduce la tensión padre-hijo en el proceso de aprendizaje

En ocasiones, la crianza bilingüe puede estar acompañado de cierta impaciencia y frustración por ser un proceso que requiere constancia para obtener logros progresivos. Los libros permiten tener interacciones agradables y divertidas donde el propósito es compartir sin exigir ni corregir. Estos preciados momentos le darán a la familia una perspectiva positiva hacia el aprendizaje de una segunda lengua en construcción.

Para disfrutar estos beneficios solo es necesario invertir aproximadamente 15 minutos diarios en cualquier lugar y a cualquier hora del día. ¡No se arrepentirán!

María Isabel Maggi
Terapista de Lenguaje
Página Web: Crecerbilingue.com
Email: crecerbilingue@gmail.com
Twitter: @crecerbilingue
Instagram: @crecer_bilingue
Facebook: @crecerbilingue

María Isabel Maggi es terapista de lenguaje y mamá de dos niños bilingües. Actualmente vive en Houston, TX donde brinda asesorías presenciales. Es creadora de Crecerbilingue.com, un espacio en línea que brinda a los padres herramientas y experiencias para estimular las habilidades comunicativas de sus niños.

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